martes, 5 de julio de 2011

Vida asesina.

Valhalla, Edén, Campos Elíseos.
Vivir en disputa con los instintos
por promesas del dulce sueño de los muertos,
la eterna gloria,
el plácido aburrimiento.
Es morir una promesa;
descansar, un juramento.
Las historias sin escribir serán historias de muertos
y, finalmente, el Sol sobre el mundo...perdón, el desierto.
Enfermedades.
Sida, nostalgia, tuberculosis, tristeza.
Enfermedades...o asesinos?
Meningococos, amores perdidos,
la inexorable corriente de un río.
Ebro? Volga? Llamémoslo vida.
Vida. Asesina.
Ni para morir, ni para nacer. No nos da.
No nos entrega la libertad. La libertad de morir.
Ni se molesta en preguntar por nuestra vida.